La papilla de mijo contiene mucho manganeso, que interviene en la síntesis del colágeno y reduce la inflamación y el estrés oxidativo.
Para la formación del cartílago es necesario el silicio, del que abundan en la avena. Además, el silicio ayuda a la absorción de otros elementos beneficiosos.
Como antiinflamatorio se recomienda la papilla de lino, rica en ácidos grasos omega-3. No es necesario consumirla a diario, basta con hacerlo varias veces a la semana.
